{"id":5571,"date":"2025-09-02T00:00:40","date_gmt":"2025-09-02T00:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/gent-de-mar-emerencia-roig-i-raventos\/"},"modified":"2026-03-01T10:34:07","modified_gmt":"2026-03-01T10:34:07","slug":"gente-de-mar-emerencia-roig-i-raventos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/gente-de-mar-emerencia-roig-i-raventos\/","title":{"rendered":"Emerenci\u00e0 Roig i Ravent\u00f3s"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-weight: 400\">Solo aquellos que nacen cerca del mar saben c\u00f3mo puede marcar a una persona la condici\u00f3n de costero. Emerenci\u00e0 Roig i Ravent\u00f3s, nacido en Sitges en 1881, pese a intentar esquivar su destino al licenciarse en Farmacia en 1906, tuvo que abandonar el oficio de boticario debido a problemas de salud para dedicarse a otra actividad mucho m\u00e1s adecuada con su proceder sitgetano: a investigar, documentar y retratar el mundo mar\u00edtimo catal\u00e1n. Hijo del pintor y paisajista Joan Roig i Soler, la vida de Emerenci\u00e0 desde sus inicios se desarroll\u00f3 junto al mar y la arena, los puertos y los astilleros; la misma marina que su padre representar\u00eda primero y \u00e9l documentar\u00eda despu\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>Antes de que se pierda<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Y es que Emerenci\u00e0 Roig no era un historiador ni tampoco un periodista; era un curioso. La solidez y constancia de sus obras escritas tan solo pueden entenderse en la mente de una persona fascinada por un mundo mar\u00edtimo que le deleitaba por muchas razones: porque formaba parte de sus ra\u00edces, porque eran los resquicios del siglo de oro de la marina velera de construcci\u00f3n catalana \u2015nombre acu\u00f1ado por Josep Ricart Giralt\u2015 y porque sab\u00eda que aquellas naves de vela ten\u00edan los d\u00edas contados ante los nuevos barcos construidos con m\u00e1quina de vapor y motor de explosi\u00f3n. Frente a la amenaza de la industrializaci\u00f3n, Roig se sirvi\u00f3 de las palabras y los grabados para impedir el olvido de unas embarcaciones primordiales en la trayectoria de la marina catalana: eso significa, tambi\u00e9n, primordiales en la historia de Catalu\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>La Catalu\u00f1a mar\u00edtima de Roig<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Sin comparaci\u00f3n, logr\u00f3 su objetivo: durante la d\u00e9cada de 1920, Roig public\u00f3 diferentes obras que pretend\u00edan mostrar c\u00f3mo eran los barcos catalanes del siglo XIX, pero tambi\u00e9n todo lo que rodeaba las costas catalanas de Sitges, Blanes y Barcelona, \u200b\u200bdesde las personas que manten\u00edan vivo el entorno marinero hasta recoger todas las palabras que nutr\u00edan su habla y que vertebraban su visi\u00f3n del mundo litoral. Con esta motivaci\u00f3n public\u00f3 obras primordiales en la historia naval catalana, como son <em>La pesca a Catalunya<\/em> (1926), <em>La marina catalana del vuit-cents<\/em> (1929), <em>Vocabulari de l\u2019art de la navegaci\u00f3 i de la pesca<\/em> (1924) o <em>Vocabulari de la pesca<\/em> (1926). Tambi\u00e9n escribi\u00f3 <em>Recull de termes aplegats en una terrisseria de Blanes<\/em> (1925), <em>Blanes Mar\u00edtim<\/em> (1924) y <em>Sitges dels nostres avis<\/em> (1934), publicado justo un a\u00f1o antes de fallecer y dedicado a su padre, Joan Roig.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Tras cerrar la farmacia donde trabajaba en la Rambla de Barcelona, \u200b\u200bRoig no solo escribi\u00f3 libros, sino que tambi\u00e9n colabor\u00f3 \u200b\u200ben la prensa de la \u00e9poca. El 30 de julio de 1919 publicaba un primer art\u00edculo titulado \u00abEls antics vaixells catalans\u00bb en la revista <em>Catalunya Mar\u00edtima<\/em>, y \u200b\u200bpoco despu\u00e9s empezar\u00eda a escribir para <em>El Eco de Sitges<\/em>, <em>La Veu de Catalunya<\/em>, <em>La Marina Mercant<\/em> o <em>La Publicitat<\/em>.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Con la convicci\u00f3n de que los catalanes no pod\u00edan dejar escapar una porci\u00f3n de la historia que se disipaba, ni a las personas que formaban parte de ella, Roig no se conform\u00f3 con inmortalizar lo que todo el mundo pod\u00eda ver desde fuera, sino que fue m\u00e1s all\u00e1, recogiendo testigos orales y dando valor a las palabras m\u00e1s t\u00e9cnicas, pero tambi\u00e9n a las an\u00e9cdotas m\u00e1s mundanas. \u00abBusc\u00f3 capitanes, pilotos y nostramos, entusiastas del oficio de buen car\u00e1cter, para poder visitar fragatas, bricbarcas, polacras y bergantines. A trav\u00e9s de estas conversaciones empez\u00f3 a adiestrarse [\u2026] de la vida a bordo, de la meteorolog\u00eda, de los instrumentos n\u00e1uticos, de las maniobras\u00bb.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Este fragmento, extra\u00eddo del \u00abAdvertiment\u00bb de su libro <em>La marina del vuit-cents<\/em>, refleja el af\u00e1n de Emerenci\u00e0 Roig por radiografiar el sector naval del Principado de la forma m\u00e1s directa y real posible, fi\u00e1ndose m\u00e1s de lo que pod\u00edan decir las personas que de los documentos y archivos hist\u00f3ricos. Roig se ol\u00eda el futuro de aquellos veleros que tanto le encantaban, que promet\u00edan un porvenir m\u00e1s seguro en las salas de exposiciones que no surcando los mares. En el mismo libro, Emerenci\u00e0 Roig ya nos advert\u00eda de que \u00abcolgados en lo alto de las b\u00f3vedas de las ermitas como en un museo de arte naval, uno, al contemplarlos, pensar\u00e1 en su historia, tan dorada\u00bb<em>.<\/em><\/p>\n<h4 style=\"font-weight: 400\"><strong>El lenguaje marinero<\/strong><\/h4>\n<p style=\"font-weight: 400\">Emerenci\u00e0 Roig i Ravent\u00f3s era consciente de que con las palabras es como configuramos el mundo, y que sin ellas ning\u00fan fen\u00f3meno se puede asimilar. As\u00ed pues, su investigaci\u00f3n sobre la etnolog\u00eda marina catalana tambi\u00e9n le llev\u00f3 a recoger las palabras que articulaban la vida junto al mar. \u00c9l y el folclorista Joan Amades Gelats (Barcelona, \u200b\u200b1890-1959) publicaron dos recopilaciones en las p\u00e1ginas del <em>Butllet\u00ed de Dialectologia Catalana<\/em> del IEC<em>,<\/em> una compilaci\u00f3n de m\u00e1s de doscientas p\u00e1ginas repleta de palabras relacionadas con la mariner\u00eda catalana. <em>Vocabulari de l\u2019art de la navegaci\u00f3 i de la pesca<\/em> (1924) y <em>Vocabulari de la pesca<\/em> (1926) son los t\u00edtulos de las dos publicaciones, que dejaron grabadas para siempre las palabras de nuestros antepasados. Tampoco es menor la aportaci\u00f3n de Roig al <em>Diccionari catal\u00e0-valenci\u00e0-balear<\/em> del padre Alcover y F. de Borja Moll, que redonde\u00f3 con palabras marineras. Por si fuera poco, en 1923 el Institut d\u2019Estudis Catalans le premi\u00f3 como el mejor autor de vocabulario mar\u00edtimo.<\/p>\n<h4><strong>El dibujo como legado<\/strong><\/h4>\n<p style=\"font-weight: 400\">Haciendo honor a su padre pintor, Emerenci\u00e0 no solo se sirvi\u00f3 del l\u00e1piz para escribir, sino tambi\u00e9n para dibujar. La informaci\u00f3n que el sitgetano dej\u00f3 para la posteridad se complementa con una gran cantidad de dibujos y retratos de barcos elaborados por \u00e9l mismo, que no dejaba escapar ninguna palabra ni trazo. Con pretensiones m\u00e1s cient\u00edficas y etnol\u00f3gicas que art\u00edsticas, Emerenci\u00e0 Roig convirti\u00f3 el dibujo en un artefacto m\u00e1s para captar la esencia de lo que ten\u00eda enfrente: as\u00ed, cada vez que anotaba alguna explicaci\u00f3n, tambi\u00e9n dejaba una peque\u00f1a obra maestra. Elaborados principalmente con l\u00e1piz o carb\u00f3n, a veces con colores, sus dibujos muestran con precisi\u00f3n c\u00f3mo eran los \u00faltimos veleros catalanes, toda vez que ponen de manifiesto su talento art\u00edstico. Consciente de las dificultades para reproducir mentalmente un barco y de las limitaciones de la fotograf\u00eda para captar los detalles, el dibujo le permit\u00eda controlar en qu\u00e9 parte de la anatom\u00eda de una embarcaci\u00f3n naval hab\u00eda que poner el \u00e9nfasis. Joan Roig no quer\u00eda que sus hijos fueran pintores, pero el talento no se elige y la vocaci\u00f3n no siempre puede esquivarse.<\/p>\n<h4><strong>Colecci\u00f3n marinera<\/strong><\/h4>\n<p style=\"font-weight: 400\">Soltero y sin hijos, el 16 de febrero de 1935 Emerenci\u00e0 Roig fallece en su casa de Barcelona, \u200b\u200ben el barrio de Pedralbes, a los cincuenta y tres a\u00f1os. Justo despu\u00e9s, su heredero y hermano, Josep Roig, donaba al Ayuntamiento de Sitges una colecci\u00f3n de objetos relacionados con la mariner\u00eda que Emerenci\u00e0 Roig hab\u00eda ido recopilando a lo largo de su vida y que, sin saberlo, formar\u00edan el primer museo mar\u00edtimo de Catalu\u00f1a en el Palacio de Maricel de Sitges en 1936, bajo el nombre de \u00abColecci\u00f3n de Mariner\u00eda Catalana\u00bb.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">El inter\u00e9s de Roig por los barcos de la costa catalana no solo se transform\u00f3 en los libros publicados y los dibujos que los complementaban, sino que recopil\u00f3 toda una colecci\u00f3n de barcos y barcas en miniatura, algunos adquiridos y otros hechos por \u00e9l mismo, as\u00ed como pinturas de veleros de otros artistas. M\u00e1s de trescientos objetos forman la exposici\u00f3n, entre naves de diferentes tipos, elementos de la navegaci\u00f3n o las ilustraciones del propio Roig, un conjunto de gran valor que nos habla de una historia pasada pero de una p\u00e9rdida vigente. Una vez m\u00e1s, la fascinaci\u00f3n de Roig, acompa\u00f1ada de una buena intuici\u00f3n, lo llevaron a valorar antes que nadie un legado hist\u00f3rico que pocos estuvieron a tiempo de captar, lo que le otorga un lugar especial en la historia de la etnolog\u00eda catalana y nuestra cultura. Sin pretensiones muse\u00edsticas, m\u00e1s bien movido por la curiosidad, Emerenci\u00e0 Roig aglutin\u00f3 en varios objetos un patrimonio hist\u00f3rico que sus libros ya hab\u00edan narrado.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">De cara a la posteridad, Emerenci\u00e0 Roig i Ravent\u00f3s nos deja un rico legado etnol\u00f3gico, documental y art\u00edstico que nos habla de nuestros antepasados \u200b\u200by nos da lecciones de futuro: en un mundo donde el tiempo pasa vertiginosamente deprisa, la importancia de conservar el patrimonio colectivo y la cultura tradicional parece un deber que cumplir. Ha pasado un siglo, pero la fotograf\u00eda sigue teniendo sus limitaciones: hay aspectos de nuestra vida que son demasiado dif\u00edciles de explicar, que requieren m\u00e1s esfuerzo para hacerlos perdurar, y Emerenci\u00e0 Roig i Ravent\u00f3s era consciente de ello.<\/p>\nngg_shortcode_0_placeholder\n<figure id=\"attachment_3867\" aria-describedby=\"caption-attachment-3867\" style=\"width: 1007px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-3864\" src=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/EmerenciaRoig-1611x1080.jpg\" alt=\"Ilustraci\u00f3n de Emerenci\u00e0 Roig. Autora: Alicia Caboblanco. ARGO 15. 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