{"id":5594,"date":"2025-09-02T00:00:52","date_gmt":"2025-09-02T00:00:52","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/rumb-al-passat-desembarcament-alhucemas\/"},"modified":"2026-03-02T08:36:57","modified_gmt":"2026-03-02T08:36:57","slug":"rumbo-al-pasado-desembarque-alhucemas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/rumbo-al-pasado-desembarque-alhucemas\/","title":{"rendered":"El desembarco de Alhucemas"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-weight: 400\">Las guerras coloniales espa\u00f1olas forman parte de nuestro pasado, aunque las conocemos poco y mal. De entre todas, las guerras africanas son las m\u00e1s cercanas en el tiempo. La guerra del Rif (1920-1926) forma parte de nuestro imaginario, especialmente por hechos como el desastre de Annual, la creaci\u00f3n de la Legi\u00f3n Extranjera, etc\u00e9tera. Una guerra primitiva y seca, en terreno dif\u00edcil, contra un enemigo cruel al que se le aplicaba la misma crueldad pero amplificada por el poder del armamento europeo, la aviaci\u00f3n y los gases t\u00f3xicos incluidos. Una guerra de monta\u00f1a, pero que tiene tambi\u00e9n un importante contenido naval. De hecho, por mar lleg\u00f3 el deseado fin de esta guerra, favorecido por una gran operaci\u00f3n anfibia: el desembarco en Alhucemas.<\/p>\n<h4 style=\"font-weight: 400\"><strong>Antecedentes<\/strong><\/h4>\n<p style=\"font-weight: 400\">El Protectorado Espa\u00f1ol en Marruecos es la figura jur\u00eddica aplicada a una serie de territorios de Marruecos en los que Espa\u00f1a, seg\u00fan los acuerdos francoespa\u00f1oles firmados el 27 de noviembre de 1912, ejerc\u00eda un r\u00e9gimen de protectorado. Ocho meses antes de los acuerdos, Francia hab\u00eda creado su protectorado sobre la mayor parte del actual Marruecos. Sin embargo, la creaci\u00f3n de una administraci\u00f3n colonial sobre los territorios del Protectorado en el Rif no se har\u00eda efectiva hasta 1927, una vez que la zona fue totalmente pacificada. El Protectorado durar\u00eda hasta 1956, con independencia del reino.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">En el siglo XIX, la debilidad del sultanato marroqu\u00ed llev\u00f3 a una intervenci\u00f3n progresiva de pa\u00edses occidentales en sus asuntos internos, sobre todo Francia, Reino Unido y Espa\u00f1a. En el caso espa\u00f1ol, con el pretexto de responder a un ataque sobre Ceuta llevado a cabo por algunas tribus lim\u00edtrofes, Espa\u00f1a atac\u00f3 a los rebeldes, y desarroll\u00f3 unas operaciones militares de cierta envergadura que desembocaron en la batalla de Castillejos, en la toma de Tetu\u00e1n y en la firma del Tratado de Wad-Ras en el a\u00f1o 2010. Estos nombres est\u00e1n muy presentes en los nomencl\u00e1tores de calles de Barcelona y de otras ciudades del Principado, ya que en esta aventura africana tuvieron una destacada presencia soldados catalanes, y all\u00ed hizo carrera el general Joan Prim.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">A finales del siglo XIX, Marruecos se hab\u00eda convertido en una encrucijada de los intereses europeos, en pleno auge colonial, y el temor a la aparici\u00f3n de un nuevo actor, Alemania, precipit\u00f3 la consolidaci\u00f3n de un <em>statu quo<\/em> en aquellos territorios. En 1890 Francia y Gran Breta\u00f1a llegaron a un acuerdo de modo que Marruecos qued\u00f3 en la \u00f3rbita de Francia y Egipto, de la brit\u00e1nica. \u00bfY Espa\u00f1a?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Cuando Espa\u00f1a perdi\u00f3 sus \u00faltimas colonias en Cuba, Puerto Rico, Filipinas y otras islas del Pac\u00edfico en 1898, muchos ojos volvieron a \u00c1frica como espacio de conquista. En la Conferencia de Algeciras, en 1906, se consolid\u00f3 esta situaci\u00f3n y comenz\u00f3 una pesadilla para miles de espa\u00f1oles, que tuvieron que volver a luchar y a morir en guerras coloniales. En 1909 se inici\u00f3 la denominada guerra de Melilla, en la que las tropas espa\u00f1olas sufrieron un grave rev\u00e9s militar en el monte Gurug\u00fa y el barranco del Lobo, con graves repercusiones en la pol\u00edtica interior espa\u00f1ola. Cabe recordar que la denominada Semana Tr\u00e1gica estall\u00f3 por los motines provocados por la llamada a filas de reservistas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Mediante el Tratado hispanofranc\u00e9s firmado el 27 de noviembre, Francia reconoci\u00f3 a Espa\u00f1a el territorio de la zona norte de Marruecos, en la que se estableci\u00f3 un protectorado espa\u00f1ol, con capital en Tetu\u00e1n, que deb\u00eda normalizar la situaci\u00f3n desde el punto de vista formal. El arranque de la Primera Guerra Mundial hizo que Espa\u00f1a dejara de ocupar territorios para evitar una guerra con otras potencias europeas. Sin embargo, hay historias muy interesantes de tr\u00e1fico de armas, de agentes alemanes que agitan las tribus magreb\u00edes contra Francia, etc\u00e9tera. Terminada la guerra, se reanudan las operaciones militares en lo que conocemos como guerra del Rif (1921-1927), que comenz\u00f3 con el desastre de Annual, en julio de 1921.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Entre el 22 de julio y el 9 de agosto de 1921, cerca de la localidad marroqu\u00ed de Annual, el Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, y de hecho el pa\u00eds entero, sufri\u00f3 una de las peores derrotas militares de su historia. Sidi Dris, monte Arruit o Igueriben son nombres que, durante d\u00e9cadas, hicieron temblar a muchas familias. El impacto moral y militar de la cat\u00e1strofe provoc\u00f3 un golpe pol\u00edtico por las implicaciones de la monarqu\u00eda en los errores estrat\u00e9gicos y la incapacidad de encontrar una soluci\u00f3n a la guerra. Basta con recordar que la investigaci\u00f3n de los hechos, contenida en el famoso expediente Picasso (por el general Juan Picasso, instructor de la causa) provoc\u00f3 la formaci\u00f3n de una comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n que qued\u00f3 en v\u00eda muerta, casualmente, con el golpe de estado de Primo de Rivera en septiembre de 1923.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Tras el desastre de Annual, el Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol era incapaz de recuperar el territorio perdido y pacificar el territorio. Incluso entre los militares, era imposible encontrar un acuerdo entre los partidarios de llevar la guerra hasta el extremo o abandonar definitivamente la colonia. Las discusiones eran muy duras y los militares llegaban a manos entre ellos, con acusaciones de cobard\u00eda, traici\u00f3n, etc\u00e9tera. El general Primo de Rivera, dictador singular, era inicialmente partidario de abandonar Marruecos, y fue acusado de abandonista por parte del Ej\u00e9rcito. Sin embargo, ante las presiones que ven\u00edan por todos lados, y los reiterados ataques de las cabilas dirigidas por Abd el-Krim, el Gobierno tom\u00f3 la decisi\u00f3n de ir a por todas. Esta vez, el Estado se puso de acuerdo con Francia, que compart\u00eda el problema en sus territorios de Marruecos, y afront\u00f3 la situaci\u00f3n con inteligencia, organizaci\u00f3n y buena preparaci\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4830\" aria-describedby=\"caption-attachment-4830\" style=\"width: 709px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4827\" src=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Desembarco_de_Alhucemas_por_Jose_Moreno_Carbonero-1-1803x1080.jpg\" alt=\"El desembarco de la Armada espa\u00f1ola en la bah\u00eda de Alhucemas tuvo lugar el 8 de septiembre de 1925, bajo la direcci\u00f3n del general Miguel Primo de Rivera, y supuso el fin de la guerra de Espa\u00f1a contra Marruecos. En la cubierta del torpedero 22 aparecen los generales Miguel Primo de Rivera (1870-1930) y Jos\u00e9 Sanjurjo Sacanell (1872-1936), y al fondo se puede ver la monta\u00f1a del Morro Nuevo. Pintura obra Jos\u00e9 Moreno Carbonero. Wikimedia Commons \u2013 Museo del Prado.\" width=\"719\" height=\"431\" srcset=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Desembarco_de_Alhucemas_por_Jose_Moreno_Carbonero-1-1803x1080.jpg 1803w, https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Desembarco_de_Alhucemas_por_Jose_Moreno_Carbonero-1-376x225.jpg 376w, https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Desembarco_de_Alhucemas_por_Jose_Moreno_Carbonero-1-768x460.jpg 768w, https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Desembarco_de_Alhucemas_por_Jose_Moreno_Carbonero-1-1536x920.jpg 1536w, https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Desembarco_de_Alhucemas_por_Jose_Moreno_Carbonero-1-2048x1227.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 719px) 100vw, 719px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4830\" class=\"wp-caption-text\">El desembarco de la Armada espa\u00f1ola en la bah\u00eda de Alhucemas tuvo lugar el 8 de septiembre de 1925, bajo la direcci\u00f3n del general Miguel Primo de Rivera, y supuso el fin de la guerra de Espa\u00f1a contra Marruecos. En la cubierta del torpedero 22 aparecen los generales Miguel Primo de Rivera (1870-1930) y Jos\u00e9 Sanjurjo Sacanell (1872-1936), y al fondo se puede ver la monta\u00f1a del Morro Nuevo. Pintura obra Jos\u00e9 Moreno Carbonero. Foto: Wikimedia Commons \u2013 Museo del Prado.<\/figcaption><\/figure>\n<h4 style=\"font-weight: 400\"><strong>Un error estrat\u00e9gico <\/strong><\/h4>\n<p style=\"font-weight: 400\">En abril de 1925 el caudillo Abd el-Krim atac\u00f3 la zona francesa del Protectorado y precipit\u00f3 un entendimiento entre Francia y Espa\u00f1a, siempre distanciadas pero ahora aliadas. En una conferencia en Madrid el 21 de julio, se acord\u00f3 dar un golpe de fuerza definitivo al coraz\u00f3n de los rebeldes, en la zona de Alhucemas, un territorio dominado por la cabila de Beni Urriaguel, a la que pertenec\u00eda Abd el Krim.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">La propuesta, muy arriesgada, era un desembarco espa\u00f1ol en la bah\u00eda de Alhucemas, con el apoyo de una flota combinada, naval y a\u00e9rea, francoespa\u00f1ola. Si bien las operaciones anfibias forman parte de la historia naval desde siempre, en la guerra del siglo XX, industrial y log\u00edstica, el recuerdo del desastre de Gal\u00edpoli en 1915 era todav\u00eda demasiado reciente. Recordemos que las fuerzas aliadas intentaron doblegar al Imperio otomano con un desembarco realizado sin preparaci\u00f3n y menospreciando al enemigo turco, que result\u00f3 imbatible. Todo termin\u00f3 en una masacre para brit\u00e1nicos y franceses, con m\u00e1s de 200.000 bajas. Ahora, el Gobierno espa\u00f1ol se mostraba prudente y no quer\u00eda cometer el mismo error.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">El contexto era favorable. En Espa\u00f1a en 1926 se hab\u00eda instaurado la dictadura de Primo de Rivera, que controlaba el pa\u00eds con el apoyo general del ej\u00e9rcito, aunque deb\u00eda afrontar tambi\u00e9n resistencia con los africanistas, los militares que hab\u00edan hecho carrera en la guerra colonial. Se dispon\u00eda de armamento relativamente moderno, incluidos carros de combate y aviones, y en esta ocasi\u00f3n un buen trabajo de informaci\u00f3n permiti\u00f3 escoger bien el terreno de juego, es decir, el lugar en el que poner el pie en el suelo. La playa escogida en primer t\u00e9rmino hab\u00eda sido minada y, al descubrirlo, se opt\u00f3 por las playas de la Cebadilla, Ixdain y cala del Quemado, en el oeste de la bah\u00eda de Alhucemas. El momento escogido fue el 8 de septiembre de 1925.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Se reuni\u00f3 un peque\u00f1o ej\u00e9rcito con un apoyo naval contundente. Para el desembarco se compraron 24 barcazas tipo K que estaban en Gibraltar, y que hab\u00edan participado en el desastre de Gal\u00edpoli. Evidentemente el Estado Mayor espa\u00f1ol no crey\u00f3 en la posible mala suerte que habitaba en estas embarcaciones. Cada una de ellas podr\u00eda llevar a 300 hombres, y algunas se habilitaron para transportar carros blindados, otra novedad absoluta en ese momento, ya que nunca se hab\u00edan llevado a una playa desde el mar. Los rife\u00f1os ten\u00edan algunos materiales de procedencia europea (artiller\u00eda de campa\u00f1a, ametralladoras, minas enterradas en las playas, etc\u00e9tera) pero el punto de partida les era desfavorable. La preparaci\u00f3n artillera por parte de la escuadra espa\u00f1ola (acorazados <em>Alfonso XIII<\/em> , <em>Jaime I,<\/em> etc\u00e9tera) y los ataques de la aviaci\u00f3n prepararon el terreno. Por primera vez se ve\u00eda lo que, durante la Segunda Guerra Mundial, ser\u00eda una operaci\u00f3n combinada bastante frecuente. Alhucemas es el primer desembarco aeronaval de la historia mundial.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">La primera ola llev\u00f3 a tierra firme a unos 9.000 hombres y mucho material log\u00edstico. Al caer la noche ya hab\u00edan desembarcado 13.000 hombres y la playa estaba asegurada. Cabe insistir en que esta operaci\u00f3n fue innovadora en muchos sentidos; por ejemplo, en el intento de desembarcar once carros blindados Renault FT modelo 1917 (fracasado al atascar las barcazas), en el apoyo a\u00e9reo directo en un desembarco (con acciones t\u00e1cticas contra objetivos espec\u00edficos) o en el apoyo de barcos mercantes como transporte de guerra. En este caso, destaca la participaci\u00f3n de embarcaciones de la Compa\u00f1\u00eda Trasmediterr\u00e1nea, fundada pocos a\u00f1os antes, en 1917. Hasta 36 barcos de esta compa\u00f1\u00eda participaron en el transporte de tropas, entre ellos tres habilitados como barco hospital, divididos en seis flotillas. A\u00fan m\u00e1s espectacular fue la participaci\u00f3n de un nuevo tipo de barco, el portaaeronaves <em>D\u00e9dalo<\/em>, por entonces un orgullo de la industria aeron\u00e1utica y mar\u00edtima catalana. En nuestro imaginario tenemos a los grandes portaaviones de la Segunda Guerra Mundial, pero en cierto modo el <em>D\u00e9dalo<\/em> forma parte de la protohistoria de la aeron\u00e1utica naval, y su papel en Alhucemas fue muy destacado.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Alhucemas tuvo como comandante jefe al general Miguel Primo de Rivera, y como jefe ejecutivo de las fuerzas de desembarco en las playas de la bah\u00eda de Alhucemas, al general Jos\u00e9 Sanjurjo. Entre los jefes participantes en la acci\u00f3n, se encontraba tambi\u00e9n el entonces coronel Francisco Franco, quien por su actuaci\u00f3n al frente de las tropas de la Legi\u00f3n fue ascendido a general de brigada.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">El \u00e9xito de la operaci\u00f3n fue total en todos los aspectos. El coste fue de 361 fallecidos y 1.975 heridos por parte espa\u00f1ola (europeos y tropas ind\u00edgenas). Pero el resultado es que, en la primavera de 1926, se materializ\u00f3 la derrota de Abd el-Krim y la ocupaci\u00f3n y pacificaci\u00f3n total de la zona espa\u00f1ola del Protectorado. Con el Marruecos franc\u00e9s al lado, esa parte del Magreb quedaba totalmente sometida al control europeo. Para los chicos espa\u00f1oles en edad militar, el terror del servicio en \u00c1frica y una muerte m\u00e1s que probable quedaba desvanecido.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">En definitiva, aunque el imaginario de las guerras africanas es terrestre, hemos visto c\u00f3mo la dimensi\u00f3n mar\u00edtima fue clave en la victoria. Como reconocimiento, el 19 de octubre de 1925 se organiz\u00f3 un banquete en el Hotel Col\u00f3n de Barcelona, \u200b\u200bdonde fueron homenajeados los oficiales del <em>D\u00e9dalo<\/em> y los capitanes de los barcos de la Trasmediterr\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Posiblemente el desembarco en Alhucemas no fue valorado, en su dimensi\u00f3n real, hace cien a\u00f1os, aunque era la primera victoria de las fuerzas armadas espa\u00f1olas en d\u00e9cadas. Tan solo diecinueve a\u00f1os m\u00e1s tarde se producir\u00eda el mayor desembarco de la historia, en la costa de Normand\u00eda, que pondr\u00eda en pr\u00e1ctica muchas de las lecciones de Alhucemas y de otras operaciones previas al D\u00eda D.<\/p>\nngg_shortcode_0_placeholder\n<figure id=\"attachment_3656\" aria-describedby=\"caption-attachment-3656\" style=\"width: 709px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-3653\" src=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/29096F-1443x1080.jpg\" alt=\"Vapores A. L\u00e1zaro, Roger de Flor y Romeo de la Compa\u00f1\u00eda Trasmediterr\u00e1nea. A la derecha de la imagen, el portaaeronaves D\u00e9dalo. 1926. Fondo: MMB. Revista Argo n\u00fam. 15. 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Foto: Fondo MMB.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera operaci\u00f3n anfibia aeronaval de la historia<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3660,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[132],"tags":[156],"class_list":["post-5594","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-rumbo-al-pasado","tag-argo15-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5594","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5594"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5594\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6954,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5594\/revisions\/6954"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3660"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5594"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5594"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5594"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}