{"id":6301,"date":"2025-12-08T22:09:59","date_gmt":"2025-12-08T22:09:59","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/?p=6301"},"modified":"2026-03-04T09:01:38","modified_gmt":"2026-03-04T09:01:38","slug":"licor-43-cast","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/licor-43-cast\/","title":{"rendered":"Licor 43"},"content":{"rendered":"<p>La historia del <em>Licor 43<\/em> comienza con Joaquim Coello, uno de los pioneros de la vela oce\u00e1nica en Espa\u00f1a. Este ampurdan\u00e9s, que se apasion\u00f3 por la vela en Sant Feliu de Gu\u00edxols navegando en un <em>snipe<\/em> por la Costa Brava, marc\u00f3 su primer gran \u00e9xito con el <em>Gudrun IV<\/em>, un barco que \u00e9l mismo dise\u00f1\u00f3 y construy\u00f3, y con el que complet\u00f3 en 1978 la Ruta del Ron, la traves\u00eda del Atl\u00e1ntico entre Saint-Malo (Francia) y Pointe-\u00e0-Pitre (Guadalupe). Fue el primer espa\u00f1ol en hacerlo.<\/p>\n<div>\n<p>Este logro lo proyect\u00f3 como el mejor deportista n\u00e1utico de 1978, lo que supuso el trampol\u00edn hacia un proyecto largamente so\u00f1ado: construir el primer velero espa\u00f1ol para participar en la Whitbread Round the World Race, la regata de vuelta al mundo en cuatro etapas. En septiembre de 1981 estaba programada la salida de la tercera edici\u00f3n de la regata, y Coello se puso a trabajar para participar en ella, aunque no lo ten\u00eda nada f\u00e1cil, dada la poca difusi\u00f3n de la vela oce\u00e1nica en Espa\u00f1a en ese momento.<\/p>\n<p>Consigui\u00f3 una beca del Colegio de Ingenieros Navales (un mill\u00f3n de pesetas), realiz\u00f3 pruebas hidrodin\u00e1micas en Madrid y logr\u00f3 un hito pionero en Espa\u00f1a: el apoyo financiero de Licor 43 para construir el barco y participar en la regata. Coello encarg\u00f3 su construcci\u00f3n a los astilleros de la Empresa Nacional Baz\u00e1n, en Cartagena, que conoc\u00eda bien por haber trabajado en ella.<\/p>\n<p>El 8 de enero de 1981 se var\u00f3 el <em>Licor 43<\/em>, el primer velero oce\u00e1nico espa\u00f1ol concebido espec\u00edficamente para dar la vuelta al mundo y el primer gran proyecto de vela profesional patrocinado en Espa\u00f1a. Coello, ingeniero naval, dise\u00f1\u00f3 el barco junto a Pedro Morales para resistir: \u00abNo hab\u00eda barcos especializados para una regata de vuelta al mundo. Hicimos un barco muy fuerte, de aluminio\u2026 pero que termin\u00f3 siendo demasiado pesado\u00bb.<\/p>\n<h4><strong>Whitbread 1981: la epopeya de las dos roturas de m\u00e1stil<\/strong><\/h4>\n<p>El <em>Licor 43<\/em> zarp\u00f3 de Portsmouth con una tripulaci\u00f3n \u00edntegramente espa\u00f1ola seleccionada con esmero. \u00abEl factor humano era fundamental \u2015afirma Joaquim\u2015. Despu\u00e9s de la primera etapa, al llegar a Ciudad del Cabo vimos claro que no ganar\u00edamos. Mi principal preocupaci\u00f3n fue: \u00bfC\u00f3mo motivar? \u201cAcabar la regata cueste lo que cueste\u201d, fue la respuesta\u00bb.<\/p>\n<p>La segunda etapa, en el temido oc\u00e9ano \u00cdndico, era el mayor reto. Y ah\u00ed empez\u00f3 el primer cap\u00edtulo de la epopeya. En un temporal con vientos de 60 nudos y fuerte oleaje, el barco cada vez ten\u00eda m\u00e1s tendencia a orzar, hasta que una ola descomunal lo tumb\u00f3. \u00abEra de noche y est\u00e1bamos tres en cubierta. Naveg\u00e1bamos a unos 18-20 nudos, con un trinquetete y un floque con tang\u00f3n. Al tumbarnos, al chocar contra el agua, el tang\u00f3n rompi\u00f3 el m\u00e1stil\u00bb. Con la botavara como m\u00e1stil lograron montar un aparato de fortuna y recorrer las 2.300 millas que les separaban de Hobart.<\/p>\n<p>All\u00ed les esperaba un nuevo m\u00e1stil, que ya ten\u00edan acordado con el fabricante como repuesto. Lo instalaron justo a tiempo para salir en la tercera etapa. Sin embargo, a 150 millas del cabo de Hornos, el m\u00e1stil se volvi\u00f3 a romper. \u00abNo hab\u00eda un excesivo viento. Lo que ocurri\u00f3 es que, al cortar el m\u00e1stil en cuatro trozos para transportarlo en avi\u00f3n, uno de los puntos de corte coincid\u00eda con la caja de las drizas del tang\u00f3n, una zona propensa a grietas. Yo ya tem\u00eda algo as\u00ed, por lo que sub\u00eda al m\u00e1stil cada dos d\u00edas para inspeccionarlo\u00bb.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed el segundo cap\u00edtulo de la haza\u00f1a: montaron un segundo aparato de fortuna con la secci\u00f3n superior del m\u00e1stil; el primer barco espa\u00f1ol en cruzar el cabo de Hornos en regata lo hizo a cuatro nudos, con un m\u00e1stil improvisado de 11 metros y un aparato con dos tangones en forma de uve invertida en popa.<\/p>\n<p>Consiguieron llegar a Mar del Plata, donde recogi\u00f3 un nuevo m\u00e1stil con el que se reincorporaron a la regata y acabaron en Portsmouth en decimonovena posici\u00f3n despu\u00e9s de 160 d\u00edas de navegaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy por hoy, el <em>Licor 43<\/em> es el \u00fanico monocasco en una vuelta al mundo por etapas que, habiendo sufrido dos roturas de m\u00e1stil, ha logrado rearmarse dos veces con aparatos de fortuna y completar la regata, un hito extraordinario y \u00fanico en la historia de la competici\u00f3n oce\u00e1nica que probablemente jam\u00e1s ser\u00e1 superado.<\/p>\n<\/div>\n<h4><strong>La semilla de la vela oce\u00e1nica en Espa\u00f1a<\/strong><\/h4>\n<div>\n<p>La vuelta al mundo del <em>Licor 43<\/em> marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en la vela espa\u00f1ola. Pese a la precariedad de medios, el equipo de Joaquim Coello sembr\u00f3 el camino que seguir\u00edan futuros proyectos. La regata hizo escuela y tuvo continuidad. Por citar algunos, Toni Guiu, con 19 a\u00f1os, fue el tripulante m\u00e1s joven, y junto con Jordi Brufau copatronearon en la edici\u00f3n siguiente, de 1985, el <em>Fortuna Lights<\/em>, segundo barco espa\u00f1ol en la regata.<\/p>\n<p>La experiencia del <em>Licor 43<\/em> fue una novedad cargada de ense\u00f1anzas para los proyectos espa\u00f1oles que vinieron despu\u00e9s. La aver\u00eda de la nevera en la primera etapa les oblig\u00f3 a racionar las provisiones e incluso a pescar. Experimentaron por primera vez con alimentos liofilizados y Nandu Mu\u00f1oz, con la carrera de medicina terminada, cre\u00f3 escuela en el estudio del racionamiento de alimentos y agua, el dise\u00f1o del botiqu\u00edn y un manual de primeros auxilios a bordo. Cientos de j\u00f3venes aficionados a la vela se inspiraron en la haza\u00f1a, y los medios de comunicaci\u00f3n descubrieron la vela oce\u00e1nica.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<h4 class=\"Poromisin\"><b><span lang=\"CA\">Renacimiento en el B\u00e1ltico<\/span><\/b><\/h4>\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"Poromisin\"><span lang=\"CA\">Al <em>Licor 43<\/em> se le perdi\u00f3 el rastro. Su estela pareci\u00f3 desvanecerse hasta que resurgi\u00f3 en el mar B\u00e1ltico. En 1992 fue adquirido por un grupo de navegantes lituanos para participar en la Great Columbus Regatta. <\/span><\/p>\n<p>El velero naveg\u00f3 al puerto lituano de Klaipeda para una profunda reforma y, \u200b\u200brebautizado como <em>Laisv\u0117<\/em> (libertad en lituano), se convirti\u00f3 en el orgullo de la joven rep\u00fablica b\u00e1ltica en plena reconstrucci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>Tras cruzar el Atl\u00e1ntico y alcanzar una meritoria cuarta posici\u00f3n, el <em>Laisv\u0117<\/em> parti\u00f3 un a\u00f1o m\u00e1s tarde en una vuelta al mundo poco convencional: navegar hacia el este, visitando puertos con un objetivo diplom\u00e1tico y emocional: llevar el mensaje de la nueva Lituania libre.<\/p>\n<p>El 23 de diciembre de 1994, el <em>Laisv\u0117<\/em> volvi\u00f3 a cruzar el cabo de Hornos, trece a\u00f1os despu\u00e9s. Esta vez con el aparato completo. Fue la primera vez en la historia de Lituania en la que su bandera ondeaba en el cabo m\u00e1s temido de la navegaci\u00f3n.<\/p>\nngg_shortcode_0_placeholder\n<h4><strong>Una tercera vida: la Ocean Globe Race 2027<\/strong><\/h4>\n<div>\n<p><span lang=\"CA\" style=\"font-size: inherit\">Tras a\u00f1os de traves\u00edas formativas por los fiordos noruegos y el mar B\u00e1ltico, el velero qued\u00f3 varado en tierra en 2004. Durante casi dos d\u00e9cadas, desapareci\u00f3 en el olvido. Hasta que en 2022 Aleksejs Vjuns, un apasionado de la navegaci\u00f3n cl\u00e1sica, encontr\u00f3 el casco abandonado en Klaipeda, lo compr\u00f3 y traslad\u00f3 al puerto let\u00f3n de Riga. <\/span><\/p>\n<p>Hoy, este barco legendario quiere escribir el tercer cap\u00edtulo de una historia irrepetible: la participaci\u00f3n en la Ocean Globe Race, la regata de vuelta al mundo que ha recuperado las esencias de la navegaci\u00f3n con los protagonistas de antes y muchos barcos que compitieron en los m\u00edticos a\u00f1os 1970 y 1980, demostrando que algunas embarcaciones no envejecen, sino que se transforman en leyenda. Y el <em>Licor 43<\/em> es una.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3958\" aria-describedby=\"caption-attachment-3958\" style=\"width: 848px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3955\" src=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/7-Licor-43-Navegacio-1-1.png\" alt=\"Pruebas de navegaci\u00f3n del Licor 43 en Cartagena, en enero de 1981. \u00a9Aleksejs Vjuns. ARGO 15. 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