{"id":7051,"date":"2026-04-30T09:53:07","date_gmt":"2026-04-30T09:53:07","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/?p=7051"},"modified":"2026-04-30T14:16:26","modified_gmt":"2026-04-30T14:16:26","slug":"entrevista-adolf-romagosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/entrevista-adolf-romagosa\/","title":{"rendered":"Adolf Romagosa, el hombre que cosi\u00f3 el puerto con la ciudad"},"content":{"rendered":"<h2><span style=\"color: #96744c\"><strong><span lang=\"CA\">\u00ab<\/span><\/strong><\/span><span style=\"color: #96744c\"><strong><span lang=\"CA\">El puerto tiene la obligaci\u00f3n de entenderse con la ciudad<\/span><\/strong><\/span><span style=\"color: #96744c\"><strong><span lang=\"CA\">\u00bb<\/span><\/strong><\/span><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Usted lleg\u00f3 al puerto en un momento de profunda transformaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 recuerdo personal tiene m\u00e1s fuerte de esos a\u00f1os? <\/strong><\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s recuerdo no es una obra concreta sino un cambio de mentalidad. Cuando yo llego, el puerto es un mundo muy t\u00e9cnico. Muchos ingenieros, terminales, tr\u00e1ficos, mercanc\u00edas. Entonces, la relaci\u00f3n del puerto con los clientes y la ciudad era muy indirecta, muy intermediada.   <\/p>\n<p>Yo llego para llevar a cabo el Plan de calidad. En ese momento se decide crear el Servicio de Atenci\u00f3n al Cliente. Parec\u00eda algo menor, pero no lo era en absoluto. Significaba decir: \u00abHablamos directamente con quien utiliza el puerto. Escuch\u00e9moslo\u00bb. Y esto implicaba tambi\u00e9n hablar con los propietarios de las mercanc\u00edas, transportistas, pescadores, inspectores&#8230; colectivos muy diversos. Hab\u00eda muchos conflictos y mi trabajo era a menudo ejercer de mediador. Cuando hab\u00eda un incendio, por as\u00ed decirlo, nos volc\u00e1bamos en \u00e9l. Era un trabajo de bomberos, pero tambi\u00e9n de tejedor.       <\/p>\n<p><strong>Su trabajo en el puerto ha tenido varias etapas, expl\u00edquemelas.<\/strong><\/p>\n<p>Hay una primera etapa que es la que le he contado. Posteriormente paso a ser el jefe de gabinete del director, Josep Oriol Carreras. Me especialic\u00e9, b\u00e1sicamente, en solucionar los problemas que surg\u00edan de comunidades como los pescadores, Can Tunis, transportistas\u2026 Salvo los estibadores, todos aquellos que ten\u00edan alg\u00fan tipo de conflicto pasaban por m\u00ed. La tercera y \u00faltima etapa se inicia en 2006, cuando asumo la gesti\u00f3n de Port 2000, la entidad encargada de la gran transformaci\u00f3n urban\u00edstica del Port Vell de Barcelona. Port 2000 significaba un paso muy grande en cuanto a cambio de mentalidad de lo que hab\u00eda sido y lo que deb\u00eda ser el Port Vell. Aparentemente era una gran obra de ingenier\u00eda, pero era mucho m\u00e1s que eso. Era una obra de relaci\u00f3n social con su entorno. Era la redefinici\u00f3n de la relaci\u00f3n puerto-ciudad. Fuimos pioneros y exist\u00eda una fuerte cr\u00edtica interior.        <\/p>\n<p><strong>Efectivamente, el proyecto Marina Port Vell gener\u00f3 mucho debate. \u00bfQu\u00e9 balance hace hoy? <\/strong><\/p>\n<p>Fue delicado. Los megayates generaban recelos: parec\u00eda que el puerto se privatizaba. Pero tambi\u00e9n es cierto que posicion\u00f3 a Barcelona en un segmento internacional muy potente. El problema no es tanto el proyecto en s\u00ed, sino c\u00f3mo se explica. Si no existe relato compartido, la percepci\u00f3n es que es una amenaza.    <\/p>\n<p><strong>As\u00ed pues, \u00bfse considera m\u00e1s un gestor relacional que un gestor de infraestructuras?<\/strong><\/p>\n<p>Totalmente. Cuando yo llego, aquello era un mundo de t\u00e9cnicos de obra e ingenieros, pero mi aportaci\u00f3n no fue proyectar edificios o infraestructuras, sino establecer relaciones. Entender que el puerto no puede funcionar solo como m\u00e1quina log\u00edstica. Es una realidad social. Cuando se hace el Port 2000, la gran transformaci\u00f3n urban\u00edstica del Port Vell, eso es una obra espectacular de ingenier\u00eda. Pero despu\u00e9s es necesaria una segunda transformaci\u00f3n: la relaci\u00f3n con la ciudad. Sin eso, todo queda en fachada.      <\/p>\n<p><strong>En este sentido, \u00bfc\u00f3mo definir\u00eda su aportaci\u00f3n personal a esta gran operaci\u00f3n de reconexi\u00f3n entre la ciudad y el mar?<\/strong><\/p>\n<p>Como le digo, fui capaz de conectar mundos que hasta entonces se miraban con recelo e incluso ni se conoc\u00edan. Y creo que tuve \u00e9xito. Mire, yo, cuando aterric\u00e9 en el puerto ven\u00eda del mundo de la automoci\u00f3n y ten\u00eda muy claro que deb\u00eda entender y comprender el mundo del mar y la n\u00e1utica. Por eso, las puertas de mi despacho siempre estaban abiertas para hablar con quien fuera, de lo que fuera. Empezamos tomando caf\u00e9s, con quien quisiera. Un puerto es un mundo muy interesante. Siempre hay misterios. De modo que yo contaba misterios y ellos me hablaban de n\u00e1utica. Poco a poco fui creando una red de relaciones fabulosa. Todo gente de mar, gente del puerto, aunque de realidades muy distintas. Nos ve\u00edamos, charl\u00e1bamos y debat\u00edamos civilizadamente. Era muy enriquecedor para todos.           <\/p>\n<p><strong>Precisamente, m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica institucional, usted ha continuado generando red. H\u00e1bleme de este grupo de WhatsApp que a menudo menciona. <\/strong><\/p>\n<p>Es algo muy curioso. El grupo naci\u00f3 de este tipo de mesa informal que ten\u00edamos durante la etapa del Port 2000. \u00c9ramos cuatro, a veces dos. Cont\u00e1bamos historias del puerto, habl\u00e1bamos de lo que pasaba. Con el tiempo, aquella mesa evolucion\u00f3 y cuando me jubil\u00e9 le di continuidad a trav\u00e9s del grupo de WhatsApp \u00abDesayunos itinerantes\u00bb. Hoy hay m\u00e1s de cuatrocientas personas: cient\u00edficos del Instituto de Ciencias del Mar, gente de la Barceloneta, profesionales de la n\u00e1utica, bi\u00f3logos, empresarios\u2026 El denominador com\u00fan es el mar. A m\u00ed lo que me interesa es eso: establecer relaciones. Aunque haya discrepancias. Es un reflejo de la sociedad. Y demuestra que el mar puede ser un punto de encuentro. Al fin y al cabo, la gente necesita relacionarse, y m\u00e1s en la sociedad tan individualista en la que vivimos. \u00abDesayunos itinerantes\u00bb es como un ecosistema familiar. Nadie se desapunta. Es maravilloso.             <\/p>\n<p><strong>En 1992 Barcelona \u00abse abri\u00f3 al mar\u00bb. Con perspectiva, \u00bfhemos sabido aprovechar aquella apertura? <\/strong><\/p>\n<p>Hemos avanzado, pero nos cuesta. Barcelona sigue siendo, en muchos aspectos, una ciudad con puerto, m\u00e1s que una ciudad portuaria. La diferencia es sutil pero importante. Una ciudad con puerto tolera el puerto. Una ciudad portuaria lo integra en su identidad. Dicho esto, ha habido un cambio clave: la irrupci\u00f3n de la idea de econom\u00eda azul. Cuando yo empezaba, el mar era casi \u00fanicamente un espacio de ocio. Hoy es innovaci\u00f3n, tecnolog\u00eda, investigaci\u00f3n, empleo. Y eso transforma la mirada institucional. Cuando yo llegu\u00e9, el mar era un gran desconocido; el Ayuntamiento ten\u00eda un gran desconocimiento de \u00e9l, pero con la irrupci\u00f3n del concepto de econom\u00eda azul, todo lo que era feo y desconocido ha pasado a ser algo interesante.         <\/p>\n<p><strong>Hablemos de esa econom\u00eda azul. \u00bfEs un concepto realmente transformador o solo una etiqueta? <\/strong><\/p>\n<p>Es transformador si es real. Si es solo etiqueta, de nada sirve. Cuando el mar se ve como generador de actividad econ\u00f3mica sostenible, entonces cambia su discurso. Aparecen fundaciones, planes estrat\u00e9gicos, Barcelona Activa implicada, proyectos de innovaci\u00f3n\u2026 Pero el reto es que eso cale. Si no llega a la ciudadan\u00eda, se queda en un titular.<br \/>\nPero debemos ser optimistas. Ahora, el Ayuntamiento tiene el Plan estrat\u00e9gico del litoral y Barcelona est\u00e1 dedicando mucha energ\u00eda a utilizar el mar como elemento dinamizador de la econom\u00eda. Es un cambio radical. Cuando nos inventamos el cl\u00faster n\u00e1utico, all\u00e1 por los a\u00f1os 2012-2013, empezamos a ver que el entorno del puerto era mucho m\u00e1s de lo que pens\u00e1bamos: el Consorcio El Faro, la Facultad de N\u00e1utica, el ICM, el propio Museo Mar\u00edtimo\u2026 Pudimos identificar de forma clara que hab\u00eda muchos elementos, pero muy desconectados. Necesit\u00e1bamos explicarnos. Pero lo hicimos. Actualmente, la realidad es muy distinta, y mucho mejor.          <\/p>\n<p><strong>Usted a menudo habla de la necesidad de que los grandes proyectos dejen legado. La Copa Am\u00e9rica, por ejemplo, \u00bfqu\u00e9 dej\u00f3? <\/strong><\/p>\n<p>Tecnol\u00f3gicamente ha sido impresionante. Pero el legado no es solo infraestructural. El legado es cultural. Si la ciudadan\u00eda no siente que aquello forma parte de su relato, desaparece. Barcelona debe tener mucho cuidado con los proyectos que brillan un a\u00f1o y se desvanecen. Una ciudad portuaria no es solo la que organiza grandes eventos. Es la que construye continuidad.      <\/p>\n<p><strong>\u00bfHa cambiado la relaci\u00f3n entre Ayuntamiento y puerto en estos a\u00f1os?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed. Hist\u00f3ricamente hab\u00eda tensiones. Son dos administraciones distintas: el puerto depende del Estado; la ciudad es gobierno local. Esto genera fricciones inevitables. Pero hoy existe m\u00e1s voluntad de convivencia. M\u00e1s sensibilidad compartida. El puerto entiende mejor que debe dialogar con el entorno. Y la ciudad entiende mejor la complejidad del puerto.<br \/>\nEl balance global es positivo. Hemos pasado de un puerto que viv\u00eda de espaldas a la ciudad a un puerto que convive con ella. Sea como fuere, el puerto tiene la obligaci\u00f3n de entenderse con la ciudad.         <\/p>\n<p><strong>\u00bfBarcelona es realmente un referente n\u00e1utico internacional?<\/strong><\/p>\n<p>Barcelona no es M\u00f3naco. No es Cannes. Es una realidad h\u00edbrida. Tiene industria, cruceros, investigaci\u00f3n, n\u00e1utica deportiva, innovaci\u00f3n. Esa complejidad es su fuerza.<br \/>\nNo somos los primeros en todo, pero tenemos una base potente: Marina 92, centros de investigaci\u00f3n, clubes, formaci\u00f3n\u2026 El reto es explicarlo mejor y cohesionarlo.    <\/p>\n<p><strong>Usted defiende crear cultura mar\u00edtima desde la base. \u00bfC\u00f3mo se construye eso? <\/strong><\/p>\n<p>Con ni\u00f1os y j\u00f3venes. Si el mar es solo paisaje, no genera identidad. Si es experiencia, s\u00ed. Centros de vela, escuelas, proyectos educativos, fundaciones\u2026 todo esto es clave. Pero debe formar parte de un relato compartido. La cultura mar\u00edtima no nace sola. Se debe construir.      <\/p>\n<p><strong>Despu\u00e9s de m\u00e1s de veinte a\u00f1os en el puerto y casi diez de jubilaci\u00f3n activa, \u00bfcu\u00e1les son los retos urgentes?<\/strong><\/p>\n<p>Primero, consolidar una relaci\u00f3n de confianza estable entre puerto y ciudad; segundo, garantizar que los grandes proyectos dejen legado real; tercero, explicar mejor lo que hacemos. Barcelona no puede permitirse que las cosas desaparezcan sin relato. Una ciudad portuaria es tambi\u00e9n una ciudad que sabe contar su historia mar\u00edtima, incluso sus errores.  <\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 mensaje dejar\u00eda a los lectores de la revista Argo?<\/strong><\/p>\n<p>Que el mar no es solo horizonte. Es econom\u00eda, cultura, memoria y futuro. Y que si no existiera, deber\u00edamos inventarlo.  <\/p>\nngg_shortcode_0_placeholder\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la infraestructura a la relaci\u00f3n: una vida dedicada a unir el puerto con Barcelona<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":7060,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[134],"tags":[190],"class_list":["post-7051","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","tag-190"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7051"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7051\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7915,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7051\/revisions\/7915"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7060"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}