{"id":8006,"date":"2026-07-29T13:53:36","date_gmt":"2026-07-29T13:53:36","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/?p=8006"},"modified":"2026-07-29T13:54:39","modified_gmt":"2026-07-29T13:54:39","slug":"el-glenlee-ex-galatea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/el-glenlee-ex-galatea\/","title":{"rendered":"El Glenlee (ex-Galatea)"},"content":{"rendered":"<h4><strong>La resistencia de la marina de vela<\/strong><\/h4>\n<p>El <em>Glenlee <\/em>fue construido en los astilleros Bay Yard de Port Glasgow como un velero con aparato de corbeta o bricbarca de tres m\u00e1stiles en 1896. A pocos a\u00f1os de terminar el siglo XIX y con la propulsi\u00f3n mec\u00e1nica ya victoriosa, la construcci\u00f3n de veleros de hierro era la respuesta al desaf\u00edo tecnol\u00f3gico. Representaba un reto desde la perspectiva de m\u00e1s de 5.000 a\u00f1os de navegaci\u00f3n a vela frente a la m\u00e1quina de vapor. Es decir, del viento, la pulcritud y el silencio contra el carb\u00f3n, la grasa y el ruido. En cierto modo, fue la batalla final presentada por veleros de hierro que se resist\u00edan a desaparecer. As\u00ed pues, podemos decir que, desde su construcci\u00f3n, este velero de casco de hierro naveg\u00f3 llevando mercanc\u00edas en una vida de resistencia de la vela frente a la presi\u00f3n del vapor, tecnolog\u00eda que acab\u00f3 con miles de a\u00f1os de navegaci\u00f3n a vela. &nbsp;<\/p>\n<p>Su vida como buque mercante fue la t\u00edpica de los denominados despectivamente comevientos. Fue el <em>Glenlee<\/em> y el <em>Islamount<\/em> bajo pabell\u00f3n brit\u00e1nico, hasta 1919. Entonces pas\u00f3 a la bandera italiana con el nombre de <em>Clarastella<\/em> y tuvo una segunda vida, ahora como motovelero con dos motores di\u00e9sel. Una serie de circunstancias lo trajeron a Espa\u00f1a, para prestar servicio en la Armada como buque escuela. Lo deb\u00eda acompa\u00f1ar otro velero italiano, pero su mal estado lo desaconsej\u00f3, y su sustituto ser\u00eda, en los a\u00f1os siguientes, el <em>Juan Sebasti\u00e1n de Elcano<\/em>.<\/p>\n<h4><strong>La vela en los buques escuela<\/strong><\/h4>\n<p>Cabe recordar que en el pasado, y de hecho todav\u00eda hoy por hoy, exist\u00eda la idea de que los barcos de vela eran la verdadera escuela para la gente de mar, especialmente para los oficiales. Incluso para aquellos que jam\u00e1s navegar\u00edan a vela. La filosof\u00eda es que la vela era la palestra superior, el lugar donde se forjaba un hombre (y ahora una mujer) en la lucha contra los elementos. Valores como la responsabilidad, el trabajo en equipo, la improvisaci\u00f3n, el compa\u00f1erismo, etc\u00e9tera, eran adquiridos a todo trapo. Esta idea se mantiene todav\u00eda viva y, por eso, muchas marinas de guerra en todo el mundo conservan sus buques escuela. Incluso algunas marinas mercantes tambi\u00e9n adoptan esta filosof\u00eda.<\/p>\n<p>As\u00ed, a partir de 1925 (una vez realizadas las reparaciones y transformaciones pertinentes) el antiguo <em>Glenlee<\/em> entr\u00f3 en servicio para la Marina espa\u00f1ola con el nombre de <em>Galatea<\/em>, con la misi\u00f3n de servir de escuela a diferentes generaciones de cadetes, que antes de servir en buques modernos, pasaban por la experiencia de navegar a vela y crear un <em>esprit de corps <\/em>a la antigua. No obstante, su vida en esta funci\u00f3n fue muy corta, ya que en 1928 lo sustituy\u00f3 el <em>Juan Sebasti\u00e1n de Elcano<\/em> en la tarea principal de formar a oficiales. El <em>Galatea<\/em> qued\u00f3 como una especie de segundo plato, activo pero en un plano secundario. Sigui\u00f3 navegando, sobrevivi\u00f3 a la Guerra Civil, e incluso a un temporal que, el 3 de octubre de 1946, casi lo hunde frente a las Azores. El viento lo intent\u00f3 de nuevo en 1954 cerca de Nueva York, pero una vez m\u00e1s sobrevivi\u00f3.<\/p>\n<p>El 15 de diciembre de 1959 la Armada lo retir\u00f3 del servicio activo, as\u00ed qued\u00f3 amarrado en el arsenal de Ferrol como escuela de maniobra, pero ya sin navegar, y envejeci\u00f3 poco a poco hasta que en 1982 fue dado de baja definitivamente. Sin embargo, la Armada no se decid\u00eda a dar la orden de desguazarlo, dadas las protestas y la mala imagen que conllevaba. De todos modos, el barco quedaba expoliado d\u00eda a d\u00eda, devorado poco a poco por buscadores de chatarra o de recuerdos. Muchos materiales estar\u00e1n seguramente en casas particulares. Se le buscaba un futuro digno como museo o exposici\u00f3n flotante y se llev\u00f3 a Sevilla, arrinconado en el Guadalquivir, y finalmente amarrado a la espera de su fin. No obstante, cuando se decidi\u00f3 su venta en subasta, lleg\u00f3 su salvaci\u00f3n. Una instituci\u00f3n brit\u00e1nica, el Clyde Maritime Trust de Glasgow.<\/p>\n<h4><strong>Resurrecci\u00f3n allende los mares<\/strong><\/h4>\n<p>En 1993 entr\u00f3, remolcado, en Greenock, y m\u00e1s tarde en Glasgow. All\u00ed, el <em>Glenlee<\/em> fue restaurado y convertido en un museo flotante. Tras algunos trabajos preliminares en dique seco, dio comienzo un proceso de restauraci\u00f3n de seis a\u00f1os. Algunos elementos fueron tra\u00eddos desde Espa\u00f1a, como por ejemplo los m\u00e1stiles originales. Los nuevos propietarios intentaron recuperar el mascar\u00f3n de proa original, que permanece expuesto en La Gra\u00f1a, Ferrol (A Coru\u00f1a) y, al fracasar, encargaron una r\u00e9plica. Seg\u00fan dicen, la Marina espa\u00f1ola dijo que el mascar\u00f3n no ser\u00eda devuelto hasta que los brit\u00e1nicos no devolvieran Gibraltar. \u00bfRealidad o ficci\u00f3n? Podr\u00eda estar en lo cierto. El 6 de julio de 1993 se le devolvi\u00f3 su nombre original, <em>Glenlee<\/em>, en una ceremonia muy emotiva. Ahora el velero es un verdadero monumento escoc\u00e9s y un atractivo tur\u00edstico en el Riverside de Glasgow.<br \/>\nEn el momento de escribir estas l\u00edneas, en el barco se est\u00e1n llevando a cabo trabajos de restauraci\u00f3n del aparato. Si se desea ir a verlo, quiz\u00e1s vale la pena esperar un poco a que los trabajos finalicen y el barco recupere su esplendor. Hay m\u00e1s informaci\u00f3n en su <a href=\"https:\/\/thetallship.com\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">p\u00e1gina web<\/a>.<\/p>\n<p>A modo de curiosidad, el Museo Mar\u00edtimo de Barcelona conserva algunos muebles de la c\u00e1mara del comandante. Corresponden probablemente a la d\u00e9cada de 1940 o de 1950 e ingresaron en 1983. Y naturalmente, en la Biblioteca del Museo se pueden encontrar algunas <a href=\"https:\/\/mmb.koha.es\/cgi-bin\/koha\/opac-shelves.pl?op=view&amp;shelfnumber=22&amp;sortfield=title\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">publicaciones muy interesantes sobre esta embarcaci\u00f3n<\/a> y las personas que navegaron en \u00e9l.<\/p>\n<style type=\"text\/css\">\n#foogallery-gallery-8240 .fg-image { width: 270px; }\n#foogallery-gallery-8240 { --fg-gutter: 10px; }<\/style>\n\t\t\t<div class=\"foogallery foogallery-container foogallery-default foogallery-lightbox-foogallery fg-center fg-default fg-ready fg-light fg-shadow-medium fg-loading-default fg-loaded-fade-in fg-preset fg-brad fg-preset-small fg-preset fg-brad fg-preset-small\" id=\"foogallery-gallery-8240\" data-foogallery=\"{&quot;panel&quot;:{&quot;buttons&quot;:{&quot;download&quot;:false}},&quot;item&quot;:{&quot;showCaptionTitle&quot;:true,&quot;showCaptionDescription&quot;:true},&quot;lazy&quot;:true}\" data-foogallery-lightbox=\"{&quot;thumbs&quot;:&quot;bottom&quot;,&quot;thumbsCaptions&quot;:false,&quot;thumbsBestFit&quot;:false,&quot;thumbsSmall&quot;:false,&quot;thumbsCaptionsAlign&quot;:&quot;default&quot;,&quot;info&quot;:&quot;bottom&quot;,&quot;infoVisible&quot;:true,&quot;infoOverlay&quot;:true,&quot;infoAlign&quot;:&quot;default&quot;,&quot;transition&quot;:&quot;fade&quot;,&quot;hoverButtons&quot;:false,&quot;fitMedia&quot;:false,&quot;noScrollbars&quot;:true,&quot;preserveButtonSpace&quot;:true,&quot;buttons&quot;:{&quot;fullscreen&quot;:true,&quot;info&quot;:true,&quot;thumbs&quot;:false,&quot;download&quot;:false},&quot;video&quot;:{&quot;autoPlay&quot;:true}}\" style=\"--fg-title-line-clamp: 1; --fg-description-line-clamp: 2;\" >\n\t<div class=\"fg-item fg-type-image fg-idle\"><figure class=\"fg-item-inner\"><a href=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Tall-ShipCollects-Greenock-3.jpg\" data-caption-title=\"El Glenlee remolcado rumbo a Greenock, 1993. Foto: Hamish Hardie, administrador de Tall Ship Glenlee.\" data-caption-desc=\"El Glenlee remolcado rumbo a Greenock, 1993. Foto: Hamish Hardie, administrador de Tall Ship Glenlee.\" data-attachment-id=\"8664\" data-e-disable-page-transition=\"true\" data-type=\"image\" class=\"fg-thumb\"><span class=\"fg-image-wrap\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" alt=\"El Glenlee remolcado rumbo a Greenock, 1993. Foto: Hamish Hardie, administrador de Tall Ship Glenlee.\" title=\"El Glenlee remolcado rumbo a Greenock, 1993. 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Foto: Hamish Hardie, administrador de Tall Ship Glenlee.<\/div><\/div><\/figcaption><\/figure><div class=\"fg-loader\"><\/div><\/div><div class=\"fg-item fg-type-image fg-idle\"><figure class=\"fg-item-inner\"><a href=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Tall-ShipCollects-Greenock-2.jpg\" data-caption-title=\"El Glenlee llegando a Greenock, 1993. Foto: Hamish Hardie, administrador de Tall Ship Glenlee.\" data-caption-desc=\"El Glenlee llegando a Greenock, 1993. Foto: Hamish Hardie, administrador de Tall Ship Glenlee.\" data-attachment-id=\"8667\" data-e-disable-page-transition=\"true\" data-type=\"image\" class=\"fg-thumb\"><span class=\"fg-image-wrap\"><img decoding=\"async\" alt=\"El Glenlee llegando a Greenock, 1993. Foto: Hamish Hardie, administrador de Tall Ship Glenlee.\" title=\"El Glenlee llegando a Greenock, 1993. 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Foto: Hamish Hardie, administrador de Tall Ship Glenlee.<\/div><\/div><\/figcaption><\/figure><div class=\"fg-loader\"><\/div><\/div><div class=\"fg-item fg-type-image fg-idle\"><figure class=\"fg-item-inner\"><a href=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Tall-ShipCollects-at-Sea-scaled.jpg\" data-caption-title=\"El Glenlee remolcado rumbo a Greenock. 1993. Foto: Hamish Hardie, administrador de Tall Ship Glenlee.\" data-caption-desc=\"El Glenlee remolcado rumbo a Greenock. 1993. Foto: Hamish Hardie, administrador de Tall Ship Glenlee.\" data-attachment-id=\"8670\" data-e-disable-page-transition=\"true\" data-type=\"image\" class=\"fg-thumb\"><span class=\"fg-image-wrap\"><img decoding=\"async\" alt=\"El Glenlee remolcado rumbo a Greenock. 1993. Foto: Hamish Hardie, administrador de Tall Ship Glenlee.\" title=\"El Glenlee remolcado rumbo a Greenock. 1993. 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Foto: Hamish Hardie, administrador de Tall Ship Glenlee.<\/div><\/div><\/figcaption><\/figure><div class=\"fg-loader\"><\/div><\/div><\/div>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_8462\" aria-describedby=\"caption-attachment-8462\" style=\"width: 1190px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/c-1915-Islamount-in-New-South-Wales-a-good-port-side-view.bmp\"><img decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-8012\" src=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/c-1915-Islamount-in-New-South-Wales-a-good-port-side-view-1848x1080.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"701\" srcset=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/c-1915-Islamount-in-New-South-Wales-a-good-port-side-view-1848x1080.jpg 1848w, https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/c-1915-Islamount-in-New-South-Wales-a-good-port-side-view-385x225.jpg 385w, https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/c-1915-Islamount-in-New-South-Wales-a-good-port-side-view-768x449.jpg 768w, https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/c-1915-Islamount-in-New-South-Wales-a-good-port-side-view-1536x898.jpg 1536w, https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/c-1915-Islamount-in-New-South-Wales-a-good-port-side-view-2048x1197.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8462\" class=\"wp-caption-text\">El <em>Glenlee <\/em>cuando navegaba como <em>Islamount<\/em>, bajo pabell\u00f3n brit\u00e1nico, entre 1898 y 1919. Foto: Wikimedia Commons.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vuelta al mundo para acabar en Glasgow<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":8017,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[128],"tags":[200],"class_list":["post-8006","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-argos-es","tag-200"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8006","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8006"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8006\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9120,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8006\/revisions\/9120"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8017"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8006"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8006"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8006"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}