{"id":8106,"date":"2026-07-29T14:05:30","date_gmt":"2026-07-29T14:05:30","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/?p=8106"},"modified":"2026-07-29T14:06:17","modified_gmt":"2026-07-29T14:06:17","slug":"bajo-el-agua-tambien-se-destruye-es","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/bajo-el-agua-tambien-se-destruye-es\/","title":{"rendered":"Debajo del agua tambi\u00e9n se destruye"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_8445\" aria-describedby=\"caption-attachment-8445\" style=\"width: 1190px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-8113\" src=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/20240804-140758-PaisatgesVerticals-1442x1080.jpg\" alt=\"Masificaci\u00f3n de embarcaciones de ocio en la Cala Futadera, en Tossa de Mar. Foto: SOS Costa Brava.\" width=\"1200\" height=\"899\" srcset=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/20240804-140758-PaisatgesVerticals-1442x1080.jpg 1442w, https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/20240804-140758-PaisatgesVerticals-300x225.jpg 300w, https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/20240804-140758-PaisatgesVerticals-768x575.jpg 768w, https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/20240804-140758-PaisatgesVerticals-1536x1150.jpg 1536w, https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/20240804-140758-PaisatgesVerticals-2048x1534.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8445\" class=\"wp-caption-text\">Masificaci\u00f3n de embarcaciones de ocio en la cala Futadera, en Tossa de Mar. Foto: SOS Costa Brava.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Cuando se habla de destrucci\u00f3n de la Costa Brava, a menudo la imagen que aparece es la de una excavadora abriendo una nueva urbanizaci\u00f3n sobre un acantilado, un hotel proyectado en pleno bosque litoral o un macrochal\u00e9 ocupando un tramo de costa virgen. Durante d\u00e9cadas, este ha sido el gran frente de batalla del movimiento ecologista en el litoral gerundense. Y lo sigue siendo. Pero hoy existe otra Costa Brava amenazada que a menudo pasa desapercibida. Una destrucci\u00f3n silenciosa, invisible para la mayor\u00eda de personas, que se produce bajo el agua. Un deterioro lento pero constante que afecta a algunos de los ecosistemas m\u00e1s valiosos del Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<h4><strong>Abrimos el foco<\/strong><\/h4>\n<p>Ah\u00ed es donde SOS Costa Brava ha empezado a ampliar el foco de su lucha. La federaci\u00f3n, creada en 2018 como espacio de coordinaci\u00f3n entre plataformas locales de defensa del territorio, naci\u00f3 para hacer frente a la especulaci\u00f3n urban\u00edstica y a la degradaci\u00f3n acelerada del litoral gerundense. En pocos a\u00f1os, se ha convertido en una de las principales voces ecologistas del pa\u00eds, articulando acciones jur\u00eddicas, campa\u00f1as de denuncia, movilizaci\u00f3n ciudadana y seguimiento urban\u00edstico de decenas de proyectos.<\/p>\n<p>Desde la oposici\u00f3n al macrochal\u00e9 de El Golfet hasta la defensa de los caminos de ronda, pasando por la preservaci\u00f3n de pinares litorales, jardines hist\u00f3ricos o sectores urban\u00edsticos proyectados sobre espacios forestales, la federaci\u00f3n ha contribuido a situar el debate sobre el futuro de la Costa Brava en el centro de la opini\u00f3n p\u00fablica. Pero los miembros de SOS Costa Brava llevan tiempo alertando de que la presi\u00f3n sobre el territorio no se acaba en tierra firme.<\/p>\n<p>La Costa Brava tambi\u00e9n se est\u00e1 degradando bajo el agua, y a menudo de forma mucho menos visible, as\u00ed la Comisi\u00f3n del Medio Marino de la federaci\u00f3n trabaja para ponerlo en solfa. Este cambio de mirada ha ido ganando fuerza en los \u00faltimos a\u00f1os. Si durante d\u00e9cadas el conflicto principal giraba en torno al cemento y la urbanizaci\u00f3n del litoral, hoy la masificaci\u00f3n tur\u00edstica tambi\u00e9n se manifiesta sobre el mar. El n\u00famero de embarcaciones recreativas ha aumentado exponencialmente y la presi\u00f3n sobre calas, fondos marinos y zonas de ba\u00f1o es cada vez mayor.<\/p>\n<p>En Catalu\u00f1a se matriculan todos los a\u00f1os m\u00e1s de un millar de nuevas embarcaciones recreativas. Varias estimaciones sit\u00faan el n\u00famero total de embarcaciones entre las 35.000 y las 40.000, con una concentraci\u00f3n muy importante en el litoral gerundense durante los meses de verano. Las consecuencias de esta presi\u00f3n se hacen especialmente visibles sobre la <em>Posidonia oceanica<\/em>.<\/p>\n<h4><strong>La posidonia en peligro<\/strong><\/h4>\n<p>La posidonia no es un alga. Es una planta marina end\u00e9mica del Mediterr\u00e1neo que forma aut\u00e9nticos bosques submarinos. En Catalu\u00f1a ocupa m\u00e1s de 9.000 hect\u00e1reas y cumple funciones ecol\u00f3gicas esenciales: produce ox\u00edgeno, captura di\u00f3xido de carbono, protege las playas de la erosi\u00f3n y sirve de h\u00e1bitat a miles de especies. Tambi\u00e9n es un ecosistema extremadamente fr\u00e1gil. Las anclas y las cadenas de las embarcaciones pueden arrancar sus ra\u00edces y abrir cicatrices sobre las praderas submarinas. El problema radica en que estos ecosistemas tienen una capacidad de recuperaci\u00f3n muy lenta. En algunos casos, pueden necesitar d\u00e9cadas o incluso siglos para regenerarse.<\/p>\n<p>La posidonia es el detector de impacto y, cuando desaparece, significa que el l\u00edmite ecol\u00f3gico ya se ha superado. La situaci\u00f3n es especialmente preocupante en la Costa Brava. Seg\u00fan diversas estimaciones cient\u00edficas, en el litoral gerundense ya se habr\u00eda perdido cerca del 40 % de las praderas de posidonia. En zonas con una presi\u00f3n tur\u00edstica elevada, la degradaci\u00f3n superar\u00eda el 85 %.<br \/>\nSin embargo, el problema sigue siendo poco visible para buena parte de la poblaci\u00f3n. Cuando desaparece un bosque litoral, todo el mundo lo ve, pero cuando desaparece un bosque submarino, pr\u00e1cticamente nadie se da cuenta. Esta invisibilidad es precisamente uno de los elementos que SOS Costa Brava desea combatir con la campa\u00f1a \u00abProtejamos el verde que nos hace vivir\u00bb. La iniciativa nace con un doble objetivo: documentar los impactos que sufren los ecosistemas marinos de la Costa Brava y presionar a las administraciones para que hagan cumplir una normativa que, seg\u00fan denuncian, es hoy sistem\u00e1ticamente ignorada.<\/p>\n<h4><strong>Falta de control<\/strong><\/h4>\n<p>Porque la normativa existe. El fondeo sobre posidonia es ilegal. La Generalitat dispone de la aplicaci\u00f3n FanCat para identificar las praderas marinas e informar a las embarcaciones de las zonas sensibles. Tambi\u00e9n existen limitaciones sobre las distancias de seguridad con respecto a los ba\u00f1istas y actividades vulnerables. Sin embargo, el problema es la falta de control: la informaci\u00f3n existe. La ley existe. Lo que no existe es quien la haga cumplir. SOS Costa Brava se\u00f1ala una responsabilidad compartida. Por un lado, las embarcaciones que incumplen la normativa. Por el otro lado, las administraciones p\u00fablicas, que tienen la obligaci\u00f3n legal de actuar.<\/p>\n<p>Muchos municipios no instalan las boyas de delimitaci\u00f3n necesarias, no despliegan sistemas de fondeo ecol\u00f3gico, no se\u00f1alizan adecuadamente las zonas protegidas y tampoco sancionan las infracciones que se producen temporada tras temporada. SOS Costa Brava critica tambi\u00e9n la falta de recursos de vigilancia por parte de la Generalitat y la ausencia de una estrategia coordinada de protecci\u00f3n del litoral: sin boyas, sin vigilancia y sin sanciones, la normativa es papel mojado.<\/p>\n<p>Sin embargo, la problem\u00e1tica no afecta solo a la biodiversidad marina. Tambi\u00e9n tiene consecuencias directas sobre la seguridad de las personas. La normativa establece que las zonas de ba\u00f1o en los espacios no balizados se extienden hasta 200 metros desde cualquier playa o cala y hasta 50 metros del resto del litoral rocoso. Estos espacios deber\u00edan estar reservados para el ba\u00f1o y actividades como la nataci\u00f3n, el <em>snorkel<\/em>, el kayak o el <em>paddle surf<\/em>.<\/p>\n<p>Sin embargo, la realidad es muy diferente. En muchas calas de la Costa Brava, estas zonas se han convertido en aut\u00e9nticos campos de fondeo. Embarcaciones fondeadas o en constante movimiento comparten espacio con ba\u00f1istas, <em>snorkelers<\/em> o submarinistas. No son casos puntuales, es una situaci\u00f3n que se repite todos los veranos. La Comisi\u00f3n del Medio Marino de SOS Costa Brava ha documentado varios puntos cr\u00edticos a lo largo del litoral.<\/p>\n<h4><strong>Protejamos el verde que nos hace vivir<\/strong><\/h4>\n<p>En la bah\u00eda de El Golfet, en Palafrugell, embarcaciones fondean sobre zonas especialmente sensibles. Detr\u00e1s del puerto de Llafranc, praderas submarinas de gran valor ecol\u00f3gico siguen sufriendo el impacto del fondeo. En la bah\u00eda de Palam\u00f3s, bosques de <em>Cymodocea<\/em> y posidonia conviven con embarcaciones ancladas a pocos metros. En la cala Garbet, en el Alt Empord\u00e0, y en la cala Futadera, en Tossa de Mar, el mismo patr\u00f3n se repite en algunos de los espacios naturales mejor conservados del litoral. Para SOS Costa Brava estos casos no son excepciones, son ejemplos de un modelo de masificaci\u00f3n que se ha normalizado. Y precisamente ante esta normalizaci\u00f3n la federaci\u00f3n quiere impulsar una respuesta colectiva.<\/p>\n<p>La campa\u00f1a \u00abProtejamos el verde que nos hace vivir\u00bb tiene como objetivo recaudar fondos para organizar tres jornadas de vigilancia durante el verano de 2026 y producir un peque\u00f1o documental sobre los impactos que sufren los bosques marinos de la Costa Brava. Las jornadas estar\u00e1n abiertas a la participaci\u00f3n ciudadana y servir\u00e1n para documentar infracciones, recabar evidencias y presentar denuncias ante las administraciones competentes. La idea es combinar acci\u00f3n ambiental, sensibilizaci\u00f3n y presi\u00f3n institucional.<\/p>\n<p>Este modelo de vigilancia ciudadana representa tambi\u00e9n una evoluci\u00f3n en las formas de activismo ambiental de la Costa Brava. Aunque las primeras grandes luchas ecologistas del litoral se centraron en evitar urbanizaciones, carreteras o proyectos inmobiliarios, hoy el conflicto es mucho m\u00e1s amplio y complejo. Incluye la gesti\u00f3n tur\u00edstica, el uso intensivo del litoral, la masificaci\u00f3n del mar y la creciente fragilidad de los ecosistemas marinos ante la crisis clim\u00e1tica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n implica repensar la relaci\u00f3n de la sociedad con el territorio. Durante a\u00f1os hemos vivido de espaldas al mar, nos hemos acostumbrado a mirar la Costa Brava solo desde tierra. Por eso, la campa\u00f1a desea hacer visible una realidad que a menudo queda escondida bajo la superficie.<\/p>\n<p>La defensa de la Costa Brava ya no pasa solo por evitar nuevos edificios o preservar pinares litorales, tambi\u00e9n pasa por proteger los ecosistemas submarinos, garantizar la seguridad de las zonas de ba\u00f1o y limitar una presi\u00f3n tur\u00edstica que cada verano supera la capacidad ecol\u00f3gica del litoral.<br \/>\nEn este sentido, SOS Costa Brava considera que la posidonia se ha convertido en un s\u00edmbolo, un indicador de hasta qu\u00e9 punto el Mediterr\u00e1neo est\u00e1 llegando al l\u00edmite, as\u00ed como un recordatorio de que algunos impactos solo se hacen visibles cuando el da\u00f1o ya es irreversible. Por eso, proteger la posidonia es mucho m\u00e1s que proteger una planta marina, es proteger el mar. Y proteger el mar es proteger lo que nos hace vivir.<\/p>\n<style type=\"text\/css\">\n#foogallery-gallery-8292.fg-justified .fg-item { margin-right: 2px; margin-bottom: 2px; }\n#foogallery-gallery-8292.fg-justified .fg-image { height: 200px; }<\/style>\n\t\t\t<div class=\"foogallery foogallery-container foogallery-justified foogallery-lightbox-foogallery fg-justified fg-ready fg-light fg-shadow-outline fg-loading-default fg-loaded-fade-in fg-caption-always fg-hover-fade fg-hover-zoom2\" id=\"foogallery-gallery-8292\" data-foogallery=\"{&quot;panel&quot;:{&quot;buttons&quot;:{&quot;download&quot;:false}},&quot;item&quot;:{&quot;showCaptionTitle&quot;:true,&quot;showCaptionDescription&quot;:false},&quot;lazy&quot;:true,&quot;template&quot;:{&quot;rowHeight&quot;:200,&quot;maxRowHeight&quot;:300,&quot;margins&quot;:2,&quot;align&quot;:&quot;center&quot;,&quot;lastRow&quot;:&quot;smart&quot;}}\" data-foogallery-lightbox=\"{&quot;thumbs&quot;:&quot;bottom&quot;,&quot;thumbsCaptions&quot;:false,&quot;thumbsBestFit&quot;:false,&quot;thumbsSmall&quot;:false,&quot;thumbsCaptionsAlign&quot;:&quot;default&quot;,&quot;info&quot;:&quot;bottom&quot;,&quot;infoVisible&quot;:true,&quot;infoOverlay&quot;:true,&quot;infoAlign&quot;:&quot;default&quot;,&quot;transition&quot;:&quot;fade&quot;,&quot;hoverButtons&quot;:false,&quot;fitMedia&quot;:false,&quot;noScrollbars&quot;:true,&quot;preserveButtonSpace&quot;:true,&quot;buttons&quot;:{&quot;fullscreen&quot;:true,&quot;info&quot;:true,&quot;thumbs&quot;:false,&quot;download&quot;:false},&quot;video&quot;:{&quot;autoPlay&quot;:true}}\" style=\"--fg-title-line-clamp: 1; --fg-description-line-clamp: 2;\" >\n\t<div class=\"fg-item fg-type-image fg-idle\"><figure class=\"fg-item-inner\"><a href=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Cala-Aiguablava-Begur_Myriam-Thyes-scaled.jpg\" data-caption-title=\"Numerosa presencia de embarcaciones en Aiguablava, Begur. 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Foto: Myriam Thyes \/ Wikimedia Commons.<\/div><\/div><\/figcaption><\/figure><div class=\"fg-loader\"><\/div><\/div><div class=\"fg-item fg-type-image fg-idle\"><figure class=\"fg-item-inner\"><a href=\"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/20240804-135851-PaisatgesVerticals-scaled.jpg\" data-caption-title=\"La excesiva presencia de embarcaciones de ocio pone en peligro el equilibrio submarino del litoral de la Costa Brava. Foto: SOS Costa Brava.\" data-caption-desc=\"La excesiva presencia de embarcaciones de ocio pone en peligro el equilibrio submarino del litoral de la Costa Brava. Foto: SOS Costa Brava.\" data-attachment-id=\"8447\" data-e-disable-page-transition=\"true\" data-type=\"image\" class=\"fg-thumb\"><span class=\"fg-image-wrap\"><img decoding=\"async\" alt=\"La excesiva presencia de embarcaciones de ocio pone en peligro el equilibrio submarino del litoral de la Costa Brava. 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Foto: SOS Costa Brava.<\/div><\/div><\/figcaption><\/figure><div class=\"fg-loader\"><\/div><\/div><\/div>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La defensa del litoral de SOS Costa Brava sigue m\u00e1s all\u00e1 del cemento<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":8117,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[129],"tags":[200],"class_list":["post-8106","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mar-hoy","tag-200"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8106"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8106\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9116,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8106\/revisions\/9116"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8117"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaargo.mmb.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}